miércoles, 11 de agosto de 2010

Mi Vestido color salmon


Una mañana fui a comprar un hermoso vestido de color salmón que había visto en un local cerca de mi casa. Era para un importante evento que tenía dentro de una semana. Pasaron los días y faltaba muy poco para la fiesta,el vestido estaba aún en la caja, quise probármelo para volverle a dar una última mirada, lo saque de la enorme caja blanca con un moño grande que la decoraba, me lo probé y cuando fui al espejo observé "que mi reflejo en el espejo se reia de mi" que locura pensé. Decidí tratar de tocar mi reflejo y mi brazo se hundió en él, me asusté y retrocedí, pero la curiosidad fue más grande. El lugar donde se encontraba este espejo era muy amplio, estaba en el living alrededor de una mesa ratona de vidrio y dos grandes sillones cubiertos con finas telas. Decidí entrar y descubrí que detrás de un pedazo de vidrio se encontraba un mundo maravilloso, hermoso los colores eran más brillantes, había un lugar lleno de fuentes y yo no estaba en el piso, estaba sobre un algodón rosado que flotaba en el aire y se movía siguiendo el ritmo de una angelical música, también el cielo no era celeste era de color violeta, y allí no había pájaros, había tigres. Qué mundo raro mururé, pero era increíble y había venido por qué mi reflejo se había reído de mí. Por eso quise ir a buscarlo y preguntare ¿por qué se reia de mí?. Pero no hallaba la manera de encontrarlo. Entoncés, en el medio de donde yo estaba caminando, hasi como arte de magia apareció una puerta de color marron oscuro con un picaporte de oro que hacía juego con una guarda que tenía en la parte superior de la puerta.
Entré al extraño lugar era muy diferente al exterior de la puerta, era todo lo contrario, el lugar era oscuro, hacía mucho frio y los colores eran apagados y tristes. Quise regresar por donde vine pero la puerta no se abrió estaba trabada, me desperé y una luz muy amarilla se encendió en el oscuro lugar. La seguí y me dirijió a una habitación. Alguien estaba sentado en la silla dándome la espalda, se dio vuelta y enseguida me miró. Yo lo reconocí, en un instante me desmayé. Cuando desperté mi mamá se encontraba con migo sentada en mi cama, me afirmó que me levantara , por qué me acompañaría a buscar el vestido para la fiesta por qué faltaba días para el gran evento. Me levante y fui, no recordaba nada pero tenía en mente que mi vestido lo quería de color salmón.